Llevo semanas en un estado de disociación entre mi cuerpo y mi alma, ha sido terrible desde el punto de donde lo mire.
Una vez más lo perdí todo, el todo que para mi es importante no el todo que para otros puede ser importante.
Solo tengo frases inconclusas, emociones quebradas y estancadas, congoja, mente en blanco, no siento calor a pesar de haber más de 30º y mis manos están frías como hielo.
Mi mente se va a rincones profundos y olvidados, rincones por los que se paseaba tantos años antes y estos siguen estando ahí, listos para cobijar una nueva caída, listos para desatar las peores emociones que he sentido en la vida.
Estas semanas han sido complejas, absurdas y dolorosas, y lo peor es que solo son dolorosas cuando logro reconectar, si no logro reconectar no siento nada y la frustración es terrible porque es como si no estuviese aquí.
Explicaré o intentaré explicar el estado de disociación que estoy viviendo… esto pasa cuando el cuerpo se separa del alma y queda tu cuerpo en modo automático, haciendo cosas por inercia, respondiendo cosas desde la lejanía, actuando según sabe tu cerebro, no tienes emociones ni empatía. Si pasa algo malo no sufres. Cuando logras reconectar, todo lo que se vivió en estado automático se viene como un balde de agua fría, todas y cada una de las emociones, todo lo que no sintió en el momento lo siente cuando logra por fin reconectar.
Pues así me siento, son fragmentos de tiempo en los que logro reconectar y siento todo lo que ha pasado, la pérdida, el amor, la rabia, la angustia y todo de golpe que no sabes en qué momento todo este lio se armo, en que momento llegaron las cosas a estar como están ahora, en qué momento lo volviste a perder todo.
Sé que la vida es sabia y que hace que las cosas sucedan en el momento y lugar que le correspondan, que son perfectas aunque no lo veamos así en el momento.
Y lamentablemente también sé que cuando las cosas estén bien, cuando las cosas son lindas y logro ser feliz con alguien pasa alguna cosa que derrumba todo, en este caso fui yo misma con mi estado de disociación y filosofía de vida... y me duele como no me dolía algo hacía mucho tiempo, hoy logre reconectar y puedo escribir estas líneas, y darme cuenta de todo lo que ha pasado y de todo lo que me duele lo que sucedió.
El dolor de la pérdida, de las migajas de una amistad, de no volver a tener ese abrazo cálido porque ya tiene barreras, porque ya tiene anticuerpos, porque ya nada será lo mismo. El dolor de no volver a compartir sueños y acariciar su cabello mientras dormía, verla sonreír o contar esas historias fantásticas... ahora solo serán migajas de amistad.
Duele saber que no puedes hacer nada por remediar las cosas, que tu filosofía de vida a ella le duele y por ende tu le dueles. Duele sentirse atada de manos, sin poder hacer nada por remediar lo sucedido porque no puedes cambiar tu esencia. Duele haber dañado a alguien sin tener la intención y más aún cuando te importa tanto.
Caen lágrimas de mis ojos, siento el corazón gritando por el dolor de la pérdida, se me anuda la garganta y quiero correr, huir lejos, abrazarla, besarla y decirle cuanto me importa pero eso jamás sucederá… no huiré a ninguna parte, no podré abrazarla ni besarla ni menos decirle cuanto me importa, cuánto la quiero.
Sé que me volveré a disociar y que volveré a perderlo todo, sé que me volverá a doler, sé que volveré a llorar, sé que es el precio que debo pagar por transitar una vez más en esta tierra. Sé que no seré feliz con un alguien y por lo mismo prefiero emprender el vuelo sola, no me molesta ni me duele la soledad, me duele cuando alguien me ve, cuando alguien me quiere de verdad y se quiebra por estas cosas.
Finalizo estas líneas con la angustia de un llanto contenido, con el dolor de la pérdida y con las alas extendidas para emprender nuevamente el vuelo a mi soledad…
Canción: Eterna Soledad
Intérprete: Los enanitos verdes
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